por la Plataforma Auditoría Ciudadana de la Deuda
Y a todo esto se añadiría, a través de los mecanismos de protección de las inversiones, que los gobiernos se encontrarían maniatados para la puesta en marcha de las políticas públicas sociales y medioambientales destinadas a proteger a la ciudadanía, en beneficio del gran capital.
Fuentes:
http://www.ustr.gov/about-us/press-...
http://noalttip.blogspot.com.es/
http://ec.europa.eu/trade/policy/in...
http://europa.eu/rapid/press-releas...

Fuente : Plataforma Auditoría Ciudadana de la Deuda
El Tratado Transatlántico de Comercio e
Inversiones (TTIP en sus siglas en inglés) es el nuevo modelo de tratado
de libre comercio que se está negociando entre la Unión Europea y
Estados Unidos desde junio de 2013, con la intención de crear la zona de
libre comercio mayor del mundo.
Formalmente son la Comisión
Europea (no el Parlamento Europeo, que es el que votamos) y el gobierno
de EEUU quien tiene el mandato de las negociaciones. Pero en realidad
son los grandes lobbies empresariales de un lado y otro quienes
presionan y participan de manera activa desde el comienzo (industria
automovilística, farmacéutica y agroalimentaria, empresas de servicios,
bancos, fondos de inversión…)
Las negociaciones se están produciendo de espaldas a la población,
con un alto carácter secreto sobre su contenido, y sin participación ni
consulta a la sociedad civil, e incluso con mucha desinformación hacia
los gobiernos de los países de la propia UE.
De hecho ¿sabes lo que regulará?
Dado que los aranceles entre la UE y EEUU son ya muy bajos, este
nuevo modelo de Tratado se centra en la liberalización de todos los
sectores. Como por ejemplo, la protección de las inversiones, que es una
manera de decir “protección de las empresas frente a los Estados”, es
decir, cualquier inversor privado internacional puede desafiar, ante
tribunales internacionales poco transparentes, cualquier legislación
(ambiental, laboral o social) que interfiera con sus beneficios. Por
ejemplo, si un gobierno se opone al “fracking” (técnica muy contaminante
de extracción de petróleo o gas) o quiere hacer cumplir una regulación
sanitaria de sustancias tóxicas, puede ser objeto de demandas por parte
de la empresa y perder.
¿Sabes en qué te afecta?
Es previsible que el TTIP provoque mayores recortes en los derechos
laborales justificados por la reducción de costes y basados en la
política antisindical de EEUU (que no ha ratificado convenios de la OIT)
y en las reformas laborales impuestas por la Troika. Además,
la liberalización de cada vez más sectores económicos profundizará en
las privatizaciones de servicios públicos, cuyas consecuencias son de
sobra conocidas.
La armonización legislativa a la baja, aplicando la legislación más
beneficiosa para las grandes corporaciones afectará a las políticas
medioambientales y del derecho a la salud (la protección de la propiedad
intelectual conllevará un blindaje para las patentes, reduciendo por
ejemplo, la posibilidad de acceso a medicamentos genéricos), la
agroindustria se verá favorecida en detrimento de las pequeñas
explotaciones más sostenibles y se aplicará la legislación
norteamericana que facilita la vigilancia cibernética y el acceso a
datos personales, así como la pena por compartir archivos en la red.
Y a todo esto se añadiría, a través de los mecanismos de protección de las inversiones, que los gobiernos se encontrarían maniatados para la puesta en marcha de las políticas públicas sociales y medioambientales destinadas a proteger a la ciudadanía, en beneficio del gran capital.
¿Lo sabías?
Fuentes:
http://www.ustr.gov/about-us/press-...
http://noalttip.blogspot.com.es/
http://ec.europa.eu/trade/policy/in...
http://europa.eu/rapid/press-releas...

Fuente : Plataforma Auditoría Ciudadana de la Deuda