por Corporate Europe Observatory
Un
nuevo enfoque democrático de la reforma financiera, que incluya medidas
efectivas para frenar la influencia del lobby financiero en Bruselas,
revisando los grupos de asesoramiento dominados por el sector financiero
y frenando el fenómeno de las “puertas giratorias”, que se refiere a
los cargos políticos o altos funcionarios que pasan a trabajar en el
sector privado, en este caso en el sector financiero.
Una
renovación inmediata y estructural de la agenda de reformas del sector
financiero para asegurar que esta espantosa y amarga crisis financiera y
económica sirve para fortalecer la regulación y el control democrático
del sector financiero, de manera que esté al servicio de la sociedad y
financie actividades social y medioambientalmente sensatas. Los primeros
pasos para ello incluyen la introducción de una tasa sobre las
transacciones financieras, obligar a los bancos a contar con reservas
más elevadas, la división de los bancos que son “demasiado grandes para
quebrar”, la reducción de la importancia del sector financiero en la
economía y acabar con las actividades especulativas como la relativa a
los precios de la alimentación.
Medidas
rápidas y efectivas para frenar la evasión de impuestos. De acuerdo con
los datos de la Comisión Europea, esto supondría un billón de euros al
año, lo cual sería más que suficiente para evitar las actuales medidas
de austeridad.
Introducir
medidas que exijan reponsabilidades a aquellas personas en el sector
financiero implicadas en escándalos, engaños a clientes, fraude y
actividades criminales. No es aceptable que, en escándalos como el del
Libor o la participación del HSBC en lavado de dinero, los bancos
cierren un acuerdo financiero mientras las personas responsables se
escapan sin ningún tipo de castigo. Los bancos no deben ser nunca
“demasiado grandes para ir a la cárcel”.
Cinco años después de la quiebra de Lehman
Brothers y el comienzo de la peor crisis económica en décadas, la Unión
Europea no ha cumplido sus promesas de regulación del sector financiero.
Una urgente revisión es necesaria.
El 15 de septiembre marca el
quinto aniversario de la quiebra más espectacular de la crisis
financiera de 2007-2008.
Ese día, Lehman Brothers, el conocido banco de
inversiones de Wall Street, se declaró en quiebra debido a sus
desastrosas inversiones inmobiliarias a través de productos financieros.
En aquel momento, los líderes europeos hicieron valientes promesas de
reformar la regulación financiera en la UE “para responder a las crisis,
pero también para evitarlas en el futuro”, dijo el presidente de la
Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso. Cinco años después, los
resultados son tristemente insuficientes.
La crisis financiera trajo una devastadora crisis económica en
Europa. El paro ha crecido constantemente hasta alcanzar un nivel récord
de casi 26 millones de desempleados, nada menos que un 10,7% de la
fuerza laboral, con niveles de paro mucho mayores en la población
juvenil. Además, también puso en marcha la crisis del euro que ha
acarreado dolorosas medidas de austeridad en casi todos los países de la
UE y cientos de miles de millones de euros en rescates a los mismos
bancos que en su momento hicieron los préstamos ahora incobrables.
Después de haber pagado un precio tan alto, los ciudadanos europeos
tienen todo el derecho a pedir a los políticos una acción efectiva que
nos asegure frente a un nuevo colapso similar. Pero después de cinco
años de “reforma financiera” en la Unión Europea, el resultado es
decepcionante.
La evidencia está a la vista: los bancos europeos continúan estando
insuficientemente capitalizados y la regulación europea sigue
permitiendo a los bancos -como Deutsche Bank y Barclays- pedir prestadas
cantidades superiores a las que debía Lehman Brothers antes de su
quiebra; los mercados de derivados continúan creciendo y ahora
representan un valor mucho mayor que hace cinco años; y pocos de los
productos financieros tóxicos han sido prohibidos, ni siquiera algunos
de los que tuvieron un papel clave en la crisis.
Una de las razones de este fracaso es la victoria del lobby
financiero que se ha encargado de evitar una regulación efectiva. El
sector financiero está invirtiendo millones en influir en quienes toman
las decisiones y el alarmismo es su principal argumento: estas empresas
aseguran que regular las finanzas sería costoso para la sociedad en
términos de empleo. En realidad, este argumento es absurdo si se piensa
en los costes de la crisis de 2008, contando los rescates bancarios y
los millones de personas que han perdido su trabajo.
Las empresas financieras han disfrutado de un continuo acceso
privilegiado a los políticos, por ejemplo, en el debate sobre las nuevas
normas relativas a bancos y derivados. Como ha señalado en repetidas
ocasiones la Alianza para la Transparencia del Lobby y la Regulación
Ética en la UE (ALTER-EU), los grupos de expertos de la Comisión y el
Consejo estaban y siguen estando dominados por representantes de las
grandes empresas financieras. Un grupo creado recientemente para
asesorar a la Unión Europea en medidas contra la evasión de impuestos
está lleno de representantes del sector de la contabilidad, que juega un
papel importante en asesorar a las empresas sobre cómo minimizar sus
pagos de impuestos.
Para comenzar una verdadera reforma del sector financiero, son necesarios una serie de primeros pasos:




Los cinco años de reforma financiera han resultado ser una gran
decepción. Para los ciudadanos, esto significa que la regulación del
sector financiero tiene que estar en la agenda política en los próximos
años, incluyendo las elecciones europeas del año que viene, para
garantizar que realmente se introducen las reformas que supondrían un
verdadero cambio.
Firmantes:
Action from Ireland
Friends of the Earth Flanders and Brussels
Friends of the Earth Ireland
Friends of the Earth Europe
Les Amis de la Terre (F)
Corporate Europe Observatory
European Federation of Public Services Unions (EPSU)
CNE-CSC (Belgium)
Transnational Institute
War on Want (UK)
Citizen Debt Audit Platform (Spain)
FairFin (Belgium)
Zukunftskonvent
Lost in Europe
Food & Water Europe
Tax Justice Network
transform!italia
European ATTAC Network
ATTAC-Finland
ATTAC Norway
ATTAC Poland
ATTAC Vlaanderen
ATTAC Spain
ATTAC France
ATTAC Austria
ATTAC Germany
ATTAC-Ireland
ATTAC Hellas
ATTAC Iceland
Kairos Europe
Ecologistas en Acción (Spain)
Jubilee Debt Campaign (UK)
World Economy, Ecology & Development – WEED (Germany)
Both Ends (NL)
CADTM Europe
World Development Movement (UK)
Auditoria a Cidadada Divida Publica – IAC (Port.)
Bank Track
Fondazione Culturale Responsabilità Etica (Italy)
Veblen Institute for Economic Reforms (F)
European Anti-Poverty Network
Friends of the Earth Flanders and Brussels
Friends of the Earth Ireland
Friends of the Earth Europe
Les Amis de la Terre (F)
Corporate Europe Observatory
European Federation of Public Services Unions (EPSU)
CNE-CSC (Belgium)
Transnational Institute
War on Want (UK)
Citizen Debt Audit Platform (Spain)
FairFin (Belgium)
Zukunftskonvent
Lost in Europe
Food & Water Europe
Tax Justice Network
transform!italia
European ATTAC Network
ATTAC-Finland
ATTAC Norway
ATTAC Poland
ATTAC Vlaanderen
ATTAC Spain
ATTAC France
ATTAC Austria
ATTAC Germany
ATTAC-Ireland
ATTAC Hellas
ATTAC Iceland
Kairos Europe
Ecologistas en Acción (Spain)
Jubilee Debt Campaign (UK)
World Economy, Ecology & Development – WEED (Germany)
Both Ends (NL)
CADTM Europe
World Development Movement (UK)
Auditoria a Cidadada Divida Publica – IAC (Port.)
Bank Track
Fondazione Culturale Responsabilità Etica (Italy)
Veblen Institute for Economic Reforms (F)
European Anti-Poverty Network