por Enric Llopis, Sergi Cutillas
En las negociaciones entre el gobierno heleno y
el Eurogrupo, Tsipras aceptó finalmente un acuerdo que ponía el énfasis
en las medidas de austeridad, pero con algún margen para poder
presentarse ante la población griega. “Un mal acuerdo, pero que también
rechazó el FMI
dos días después”, afirma Sergi Cutillas, integrante del Comité de la
Verdad de la Deuda Griega y miembro de la Plataforma Auditoría Ciudadana
de la Deuda (PACD). En el fondo, “han pedido la cabeza de Tsipras como
mensaje de disciplina, para evitar que cunda el ejemplo de que se le
puede doblar el brazo a la Troika”. ¿Qué han supuesto los dos “rescates”
(en los años 2010 y 2012) para Grecia ? La deuda pública pasó del 130%
del PIB
en 2010 a cerca de un 180% en la actualidad. Además, “han destruido el
país y lo han llevado a una situación de crisis humanitaria”, concluye
el economista. El 5 de julio los ciudadanos griegos decidirán en
referéndum si aceptan la extensión del programa de rescate (15.000
millones de euros) y las medidas de austeridad y recorte que implica.











