"Quien se pronuncia por el camino reformista en lugar de y en oposición a la conquista del poder político y a la revolución social no elige en realidad un camino más tranquilo, seguro y lento hacia el mismo objetivo, sino un objetivo diferente: en lugar de la implantación de una nueva sociedad, elige unas modificaciones insustanciales de la antigua." Rosa Luxemburgo

Mostrando entradas con la etiqueta Michel Husson. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Michel Husson. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de enero de 2016

"Por qué no he querido reunirme con Katrougalos"

por Michel Husson, miembro de la Comisión de la Verdad sobre la Deuda Griega.

“Como especialista en pensiones (más que como miembro de la Comisión de la Verdad sobre la Deuda Griega) he recibido recientemente una invitación para participar en una reunión de trabajo a petición de los ministros griegos encargados de la protección social (Athanasía Anagnostopoúlou y Giorgos Katrougalos). Estos dos ministros están encargados de la preparación de leyes, especialmente sobre pensiones, y, me dijeron, “desean consultar ampliamente para resistir mejor a las presiones de la Troika”. Ahí va mi respuesta, explicando por qué rechacé participar en esa reunión:

viernes, 7 de agosto de 2015

¿Existe un «buen dracma»?

Michel Husson
Contribución al debate sobre Grecia
por Michel Husson

La rendición del gobierno de Tsipras a las imposiciones de la troika constituye una dolorosa derrota para quienes somos partidarios de una alternativa a la austeridad neoliberal en Europa. Recordemos brevemente, aunque sea de forma desordenada, las razones de esta derrota: subestimar la agresividad de las «instituciones», esa mezcla de fanatismo económico y de voluntad política para machacar una alternativa; no haber preparado las condiciones materiales para una ruptura que pasaba, sobre todo, por la suspensión unilateral del pago de la deuda; la no construcción de la relación de fuerzas ideológica interna necesaria para esta ruptura; la incapacidad de asumir el “no” del referéndum, al llevar a adoptar, en la lógica de una unión nacional, medidas que el propio gobierno había planteado a la población rechazar [en el referéndum]; y la ausencia de gobiernos que se alinearan en la misma perspectiva y el débil apoyo de los movimientos sociales.