por
Jérôme Duval
Seis años de recesión, una caída impresionante del
PIB de €231 mil millones en 2009 a €193 mil millones en el 2012, una
tasa de desempleo del 27 % (pasó de un 7,5% a un 26,9% entre el 2º
trimestre 2008 y abril 2013), de 57 % para los menores de 25 años y una
explosión de casos de suicidio… El panorama de Grecia es catastrófico y
alarmante para el resto de Europa. Como en Argentina en el 2001, los
niños de desmayan en la escuela por falta de alimento. Se constata un
recrudecimiento de los casos de seropositividad, mientras los gastos de
salud cayeron en más de un 20% en dos años (pasaron de 7,1% del PIB a
5,8% en el 2012). Durante ese tiempo, el partido nazi Alba Dorada,
presente en el Parlamento, aprovecha el deterioro social para expandir
su odio.
Los acreedores transformaron la recesión en depresión y la troika (UE – FMI – BCE) no hace sino ensombrecer cada vez más el cuadro.