por Jaime Pastor
Pese a que la participación ha sido solo de un
45,85 %, las elecciones al Parlamento Europeo se han convertido en un
primer test de la evolución de la situación política y social española
desde que gobierna el PP.
Por eso, aun no siendo
extrapolables a unas elecciones generales, sus resultados marcan un
punto de inflexión en el marco de la agravación de la crisis del régimen
y del ciclo de luchas inaugurado hace tres años por el 15M, apuntando
hacia un cambio radical en el panorama político de los próximos años.
