por Esther Vivas
No hay duda. Estamos en manos de ladrones. El caso
Bárcenas, Pallerols, Crespo, Nóos, Mercurio, sumados al caso Gürtel,
Millet, Campeón, Pretoria y un largo etcétera, demuestran que aquellos
que nos han venido dando lecciones de austeridad, no sólo benefician a
banqueros y empresarios sino que, cuando no les enfocan las cámaras,
corren a llenarse los bolsillos para vivir en la opulencia y el
derroche. Y, encima, a costa nuestra.

