por Eduardo Lucita
12 de noviembre de 2012
12 de noviembre de 2012
Hoy se están pagando los costos de la decisión de
no investigar la deuda. Se debería realizar ese trabajo, comenzando por
anular aquella que implica cesión de soberanía, y dejar de gastar
enormes cantidades de recursos escasos litigando en los Estados Unidos.
El embargo de la Fragata Libertad y el fallo de la Cámara de
Apelaciones de Nueva York favorable a los fondos buitres han puesto en
problemas al gobierno nacional, que sin embargo muestra una relación
Deuda/Producto Bruto Interno y de pagos sólida. En realidad se trata de
los costos de haberse negado a investigar la deuda.