por David Lizoain
Pronto los periódicos nos informaran que España
finalmente ha solicitado un rescate para su sector financiero, que
estará acompañado por unas condiciones muy estrictas. Estrictas es un
eufemismo. Los términos acordados en el Memorándum filtrado equivalen a
una rendición incondicional. La troika tendrá manos libres para imponer
su agenda. El gobierno español ha traicionado a sus ciudadanos. A cambio
de la destrucción de nuestra soberanía a los españoles se nos prometen
sacrificios sin fin. No importa que esto ya ha sido probado y ha fracasado estrepitosamente en otros lugares.