por Iolanda Fresnillo
Hablamos de deudocracia cuando pagar deudas es más prioritario que
cubrir las necesidades básicas de la población, cuando cumplir con los
requisitos y las expectativas de los mercados es más importante que
cumplir con los derechos económicos, sociales y culturales de nuestro
pueblo. Esa deudocracia se ha convertido en una clara herramienta de
despojo de la soberanía política, económica, social, territorial y
reproductiva de los pueblos. Una desposesión que resulta que no es
neutra desde el punto de vista de género.









